Facturas de roaming
Aterrizar fuera convierte cada megabyte en un artículo de lujo y cada llamada en un arrepentimiento.
El hub eSIM te lleva al mejor plan de datos local por país; tu línea principal sigue viviendo en la nube.
Pain points
Ocho frustraciones cotidianas, y cómo un cloud phone borra cada una.
Aterrizar fuera convierte cada megabyte en un artículo de lujo y cada llamada en un arrepentimiento.
El hub eSIM te lleva al mejor plan de datos local por país; tu línea principal sigue viviendo en la nube.
Tu banco envía el código a una SIM guardada en un cajón a 8.000 km.
Los OTPs llegan a tu cloud phone, legibles desde cualquier navegador tras un inicio de sesión seguro.
Dos números, un teléfono, conmutación infinita, y siempre contesta la línea equivocada.
Cada identidad tiene su dispositivo cloud dedicado y siempre activo. Sin conmutadores, sin errores.
Automatizaciones, bots y apps de negocio mueren en cuanto la pantalla se bloquea o la batería se rinde.
Las instancias cloud nunca se bloquean, nunca duermen y no tienen batería que agotar.
Un dispositivo robado y tus números, chats, códigos y cuentas desaparecen con él.
Un cloud phone no se puede robar. El almacenamiento cifrado sobrevive a todo; una nueva sesión lo trae de vuelta.
Los equipos de QA cuidan cajones de Androids envejecidos que nunca son el modelo ni el estado correctos.
Crea dispositivos cloud limpios bajo demanda, hard reset con un clic y escala en semana de release.
Cada anuncio, perfil de citas o prueba de app expone tu número real a desconocidos.
Una segunda identidad, desechable pero persistente, mantiene tu línea personal de verdad personal.
El número de la empresa vive en el teléfono de un empleado: vacaciones, salidas y husos lo vuelven un riesgo.
Los dispositivos cloud compartidos dan a todo el equipo la línea, sus apps y todo su historial.